Dios está conmigo, en mi habitación del hotel.
El grifo pierde, quemaduras
de brazas en la manta
y en la alfombras.
Dios cierra la ventana
pero el viento helado entra.
Veinte bujías tiene la lamparita,
Dios trata de iluminar
consigo mismo, pero el efecto
es deprimente.
“Vamos, resígnate,
yo no te creo”,
intento una defensa.
Dios saca el paquete
y enciende dos. Chupo,
pero el humo está frío.
Dios se saca algo
de los incisivos, con la uña
del meñique.
“¿Has comido bien?
dice. Le muestro la jeringa
y niego con la cabeza. “Eres testarudo”
digo, él sonríe
se acuesta y en dos segundos
se queda dormido.
Su ceniza cae,
pero no quema la manta.
“¿Ves, ves?”
quisiera hacer notar.
Pero no quiero desilusionarlo ahora,
ya lo pensará solo cuando
se dará cuenta
que los hombres no existen.
Franco Foschi nació en Bolonia. Pediatra de profesión, ha publicado la novela Niente è come appare (Nada es como parece) (Hobby&Work1998), la antología Beltenebros (Mobydock 1998, Premio 'Naville'), las poesías de Il re dei ragni (El rey de las arañas) (Mobydick 2000, prefacio de Stefano Benni) y H (Hospital) (Mobydick 2002), el libro para jóvenes Maria e le pistole limate (María y las pistolas limadas) (E.Elle 2000), además de la reciente novela Un inverno dispari (Un invierno impar) (Mobydick, escrito a cuatro anos con Guido Leotta) y la selección de cuentos Piccole morti senza importanza (Pequeños muertos sin importancia) (Editorial Todaro).